Día tras día me levanto viendo un hermoso amanecer. Un amanecer lleno de vida y multitud de colores que se transformaban, dándose a ver la belleza de una mañana distinta.
Llega el invierno y mis amaneceres ya no son iguales, están llenos de nubes grises y tenebrosas, grandes y voluptuosas que no dejan ver lo bonito de la mañana que tanto me atraía.
A los días de seguir viendo este panorama entendí que el tiempo me acompañaba, en estos días me pasaron cosas horribles que hicieron que mi vida cambiase por completo. El cielo lloraba conmigo si yo lo hacía, pero solo era cuestión de tiempo en que la vida me sonriera para que esos amaneceres volvieran a ser los mismos que hace un tiempo, los que cada mañana me hacían levantar con ilusiones y sueños nuevos pero.. ¿Cuándo llegarán?

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